Medio Ambiente

Certificación ISCC

 

Según la DIRECTIVA (UE) 2018/2001 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 11 de diciembre de 2018 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables los biocombustibles deben cumplir y verificar la sostenibilidad ambiental a lo largo de toda la cadena, desde su fabricación hasta su consumo. Esta Directiva establece como objetivo la sustitución del 10% del consumo de combustibles fósiles por biocombustibles de primera y segunda generación. Los de primera generación están limitados a un máximo del 7% y presentan como desventaja que compiten con la producción de alimentos. Los de segunda generación tienen como mínimo una cuota del consumo final de energía en el sector del transporte de al menos 3,5%. Todos los biocombustibles deben provenir de recursos certificados y deben tener una verificación a lo largo de toda la cadena.

De todos los esquemas de certificación en referencia al cumplimiento y verificación de biocombustibles reconocidos por la Comisión Europea, el esquema de certificación de Sostenibilidad Internacional y de Carbono (ISCC) (https://www.iscc-system.org) es el de mayor rigor e implantación a nivel internacional. Este sistema es válido tanto para biocombustibles como para productos químicos derivados de la biomasa o residuos.

REGISTRO DE HUELLA DE CARBONO

La huella de carbono cuantifica las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) liberados a la atmósfera, resultantes del desarrollo de una actividad determinada, permitiendo estimar el impacto generado por dicha actividad en el calentamiento global.

Se destaca que PRECO entiende la huella de carbono no sólo como mero cálculo, sino como primer paso de mejora y compromiso de reducción de emisiones GEI.

Comprometidos con los siguientes valores esenciales: